Ya es oficial: Se estima que durante los próximos 75 años, la Ley de Cuidado de Salud Asequible (Obamacare) añadirá $6.2 billones al déficit primario, según la previsión más realista del gasto federal presentada en un nuevo informe de la Oficina de Contabilidad del Gobierno (GAO), el organismo independiente de control fiscal del Congreso.
Para comprender lo que va a pasar hoy en la Corte Suprema, tenemos que retroceder en el tiempo.
Era el año 1965. Cientos de personas se reunían en Selma, Alabama, para marchar en favor del derecho a votar de los americanos negros, pues algunos estados, especialmente en el sur, habían establecido obstáculos para el ejercicio del voto, tales como cobrar dinero a los posibles votantes o hacerles pasar un examen.
En un mundo competitivo a nivel global, la competencia es la clave. Y para que exista esa competencia es fundamental el Estado de Derecho, según Myron Brilliant, vicepresidente titular para Asuntos Internacionales de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, que habló recientemente en un evento celebrado por la Fundación Heritage.
El presidente Obama da tantos giros de 180 grados en sus posiciones políticas que es complicado seguirle el rastro. Después de presentarse a presidente respaldando el matrimonio tradicional, “evolucionó” para respaldar el matrimonio entre personas del mismo sexo y ahora su Departamento de Justicia ha instado oficialmente a la Corte Suprema a que derogue esa ley por completo.
“El presidente Obama respalda el facilitar que los extranjeros que obtengan una maestría o un doctorado en las universidades de Estados Unidos puedan conseguir “tarjetas verdes” (o sea la residencia permanente), como propone un grupo de senadores de ambos partidos que está trabajando en esa reforma”, comenta Kevin Sullivan en The Washington Post. “Sin embargo, la solución respecto a cómo redactar reformas integrales que abarquen tanto a los inmigrantes calificados como a los que no lo son, se encuentra estancada debido a luchas partidistas internas”.